GATA SOBRE TEULADA DE ZINC CALENTA
de TENNESSEE WILLIAMS
adaptació lliure i direcció ÀLEX RIGOLA
GRÀCIA del 30 de setembre al 12 de desembre
temporada 10/11
la crítica ha dit...
“Imposible reabrir mejor un teatro: con aplausos interminables, bravos, unas interpretaciones brillantes y la gran magia de cuando se produce ese milagro que es un espectáculo que llega al público y lo conmueve: extraordinaria Gata sobre teulada de zinc calenta. El Teatre Lliure de Gràcia reanudó anoche su andadura donde la había dejado: en la excelencia de un oficio del que constituye un modelo y un ejemplo. (···) Pero su Gatafue, paradójicamente, lo que más reengachó al público con el alma del Lliure. Un montaje directo, sincero, valiente, con unos actores, especialmente Andreu Benito, Joan Carreras y Chantal Aimée, en estado de gracia (y valga la palabra). (···) Carreras descubre registros asombrosos y Benito está simplemente enorme, magistral. El montaje de Rigola es de una evocadora sobriedad y de un rigor dignos del mejor Lliure de la memoria.”
Jacinto Antón (El País)
“Chantal Aimée és una gatameravellosa, que ronca des de la seva vulnerabilitat i també esgarrapa amb la seva ferocitat. Joan Carreras, l’únic que no se’n va mai de l’escena, broda aquell Brick torturat en un sofert treball de continus matisos. I Andreu Benito (l’Avi) és un patriarca imponent, extraordinari, amb una interpretació inoblidable. Com l’estrena d’aquesta Gataque va volar sobre les teulades de Gràcia.”
Jose Carlos Sorribes (El Periódico)
“Formidable desde el principio Andreu Benito, déspota jefe de familia, responsable en buena medida de la incomunicación que reina en ella y que ha envenenado las relaciones. Para Tennessee Williams, era más importante ese punto que el conflicto sexual planteado y Rigola ha sabido resaltarlo convenientemente.”
Joan Anton Benach (La Vanguardia)
“Chantal Aimée hace de Maggie, gata pero mansa; Muntsa Alcañiz hace de Big Mama gin-tonicen mano, y Ester Cort es Mae: qué bien funcionan estos tres trabajos desde la contención, una contención paciente que huye de la fiereza en el caso de Maggie, de la histeria en el de Big Mama y de la perfección repelente en el de Mae. Y qué bien funciona el conjunto entero, qué momentos tan emotivos. (···)Gata sobre teulada de zinc calentaes el montaje de Joan Carreras, un Brick cuya procesión va por dentro, magnífico; es el montaje de Andreu Benito, un Big Daddy potentísimo; es el montaje de Muntsa Alcañiz, qué Big Mama, otra consumida por la procesión y el alcohol; es el montaje de Chantal Aimée, que ya nos da a entender que acabará siendo otra Big Mama. Es el nuevo acierto de Rigola.”
Begoña Barrena (El País)
“Es difícil comunicar, es difícil decir que se ama, es difícil hablar. Éste ha sido el punto clave para Rigola en su delicadísima puesta en escena, sobria y elegante, llena de sensibilidad. (···) Soberbio Andreu Benito, magnífico Joan Carreras (···) Chantal Aimée está adecuadísima en su papel y sólo un físico como el suyo y una naturalidad interpretativa como la que es capaz de mantener permite presentar con absoluta elegancia las escenas lascivas que le corresponden. (···) Todo es elegante y adecuado a esta función. Un excelente y elegante espectáculo con el que Rigola se despide como director del Lliure.”
María José Ragué (El Mundo)
“Sorprenent i bella posada en escena, com en un fotograma, apreciem la delicada poètica d’un verger japonès, Àlex Rigola s’allunya del melodrama llegint a la perfecció Williams; alenteix el tempo al màxim i aguditza els silencis explícits, fent respirar l’angoixa d’una atmosfera pesant, dolorosa i estàtica. (···) [Andreu Benito], la seva actuació és colpidora, d’una veritat increïble, exhibeix humor i una energia portentosa, mesurada a la perfecció. Magnífic espectacle! Deixareu fugir la gata? No!!!”
Joaquim Armengol (Avui/El Punt)
“Hay en el trabajo de Rigola resoluciones admirables. (···) Andreu Benito interpreta a Big Daddy con una fuerza y unas embestidas de rabia que nunca le había visto. El brutal anhelo de sinceridad del personaje centuplica el voltaje de la función. (···) Benito y Carreras no sólo bordan un mano a mano de antología: el careo entre Brick y Big Daddy es la función, es lo que nos toca y lo que se recuerda. (···) Rigola está muy cerca de sus escenas del desierto de 2666 o de las nítidas fantasmagorías de Castellucci.”