En un piso antiguo, alrededor de una mesa, bajo una lámpara, cuatro hombres, un barbero, un sepulturero, un actor y un profesor de matemáticas juegan una partida de cartas. Este piso es un refugio donde todos los fracasos son aceptados, permitidos. El fracaso es la regla, no la excepción. El dinero ha desaparecido, también cualquier posibilidad de éxito personal. A punto de tocar fondo, los cuatro personajes deciden arriesgarse. En este momento el juego se vuelve peligroso.
Pau Miró |