Lluís Pasqual estrena un texto de Handke escrito en 1973, una reflexión de una espeluznante actualidad sobre los mecanismos del capitalismo.
"Por mucho que se desvíe nuestra atención hacia el políticamente incorrecto ciudadano Handke, no se puede obviar el alcance de este escritor, cuya obra recupera la trascendencia de la experiencia subjetiva en un mundo enajenado. Su crítica social ha sido siempre, fundamentalmente, una crítica del lenguaje. (···) También aquí Handke es un idealista extremo; ¿de cuántos escritores contemporáneos podemos decir lo mismo?" (Cecilia Dreymüller, El País) |