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exposición ros ribas, fotógrafo de escena

 
Catálogo en venta los días de función (consultad en taquilla)
 
 
UN CASO CURIOSO
Teresa Ferré
 

Cuando en 1976 se creaba el Lliure, un teatro de arte para todos, Él formaba parte del equipo fundador para colaborar haciendo las fotografías. Un caso curioso, sin precedentes en la historia de la escena catalana. ¿Fotografía de teatro? Existía, por supuesto: aquellas entrañables estampas asustadas de principios de siglo de Mateu y Audouard; los reportajes de Gabriel Casas de los primeros años 30; o el impresionante fondo de Pau Barceló construido a lo largo de décadas, entre muchos otros. La mayoría de profesionales, especialmente los fotoperiodistas, han captado un espectáculo en un momento u otro de su carrera.

Él ni siquiera era fotógrafo. Pero sí una persona que apostó por el teatro en un espacio con filosofía propia. El Lliure, huyendo de las limitaciones de la perspectiva a la italiana, acercándose al espectador desde cualquier punto de vista posible, le permitió lo que Él quería: mirar. Sin pretensiones de marcar estilo ni vasallaje ante la técnica.

Sólo mirar, es decir, pensar y sentir, sumergiéndose en el proceso creativo teatral y en las emociones de los personajes, construyendo un universo de metáforas visuales suspendidas en el espacio y tiempo para obtener, finalmente, la verdad del simulacro de un mundo propiamente artificial a través de la fotografía escénica.

Y también retratar al profesional, desnudarlo en blanco y negro, siempre mirando a cámara, dando la bienvenida al espectador antes de producirse la ilusión del acto teatral.

Y del Lliure al mundo... tan solo un pequeño paso. De modo natural, Él ha cruzado fronteras, no sólo físicas, y su mirada se ha propagado por el resto del Estado y de Europa. E, involuntariamente, también ha creado escuela.

Hace más de treinta años que Ros Ribas vive el teatro con la cámara. Hemos crecido, profesionales y espectadores, gracias a este ojo generoso que ofrece en cada imagen el espacio para encontrar su propio significado, personal e intransferible, a quien contempla su obra. Exponer esta retrospectiva en el teatro que es su casa es, sin duda, uno de los grandes acontecimientos para disfrutar y celebrar esta temporada teatral.